Acerca de las patentes farmacéuticas y los medicamentos naturales

Imaginemos que un día el indio Manuel descubre en el bosque una planta llamada chachakuma (por ponerle algún nombre) y se va para su choza. Al día siguiente se hace una infusión con dicha yerba, se la da a su hijo con dengue y la enfermedad desaparece súbitamente. El indio Manuel acaba de descubrir de manera casual una medicina super efectiva. El indio Manuel transmite ese conocimiento a su hijo y este a su vez a su descendencia y así, hasta que dicho conocimiento ancestral llega a nuestros tiempos. Muy pocos conocen de la existencia de esta planta medicinal pues a la familia del indio Manuel no le interesa en lo más mínimo poner anuncios en el diario, o realizar estudios para que salgan en la revista Science; solo les interesa usar esta yerba en caso de que un miembro de la familia caiga con el dengue.

Hasta aquí muchos pensarán… sería muy bueno que todo el mundo conozca de esta yerba!

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Ahora vamos con la segunda parte de la historia:

Imaginemos que la información de esta medicina natural llega a una de las grandes multinacionales farmacéuticas. Ufff… dirán algunos, al fin todo el mundo conocerá de esta milagrosa planta medicinal!

La triste realidad sin embargo es que la yerba del indio Manuel no significa ningún negocio interesante para las BIG PHARMAS. Por qué? PORQUE NO SE PUEDE PATENTAR UNA PLANTA!

Cómo la ven?

Es decir, el negocio de las farmacéuticas está en tratar de tomar la yerba del indio Manuel, encontrar el componente causante de la cura del dengue, SINTETIZAR dicho compuesto (es decir, crearlo de manera artificial en laboratorio), luego PATENTAR EL PROCEDIMIENTO DE OBTENSIÓN DEL COMPUESTO SINTÉTICO y ahora si… INVERTIR MILLONES DE DOLARES EN MARKETING Y VENDER LAS PASTILLAS DE CHACHACETAMOL DE 500mg!! Que vengan los millones!!…

En realidad no importan mucho los millones gastados en marketing porque seguramente serán trasladados al costo de la pastilla al usuario final.

Es importante recalcar que como se obtuvo una PATENTE, la empresa no tendrá competencia por un muy buen tiempo. Es decir, que durante este tiempo podrá dedicar gran parte de su presupuesto a marketing en lugar de innovación. Los usuarios no tendrán otra opción que comprarla para curarse. Comprarla al precio que sea.

Por supuesto, no está demás mencionar que ese super presupuesto de marketing hará que el CHACHACETAMOL de 500mg sea mucho más aceptado por la sociedad que la mugrosa chachakuma del indio Manuel, la cual por cierto, casi nadie conoce.

La moraleja de esta historia ficticia la sacará el lector, pero se me ocurrió hacerla luego de recordar una noticia que lei hace un par de años y de la cual desconozco su estatus. En esta noticia el Presidente de Ecuador decía:

“No creemos en esos derechos de patentes o de propiedad intelectual … que busca llenar los bolsillos de las transnacionales. Todas las medicinas que podamos producir y copiar las haremos en Ecuador luego añadía “esto bajará drásticamente el precio de algunos medicamentos…”.

La noticia completa la pueden leer aquí:

http://www.hoy.com.ec/noticias-ecuador/se-firmo-decreto-para-derogar-patentes-farmaceuticas-en-ecuador-374635.html

Para cerrar debo decir que soy un admirador acérrimo de la investigación científica. A muchos hombres de ciencia los considero heroes por su dedicación y contribución a la sociedad. Sin embargo, no estoy tan seguro de que el modelo de patentes, al menos del modo en que se encuentra concebido actualmente, esté incentivando la innovación tecnológica y el desarrollo científico. Acerca de esto último, les dejo con este otro artículo que habla precisamente de eso.

http://david.lasindias.com/un-mundo-sin-patentes-la-industria-farmaceutica/

Para los que no lo quieren leer todo los dejo con un párrafo interesante:

el gasto en marketing es un elevado coste fijo que, al igual que la investigación, dificulta la entrada de nuevas empresas en el sector y facilita el monopolio. Así, el marketing es muchas veces un área de colaboración y alianzas estratégicas entre las empresas farmacéuticas. De hecho, los gastos de marketing son cada vez mayores. En 2000, las empresas farmacéuticas innovadoras de Estados Unidos empleaban un 81% más de personal en marketing que en investigación y desarrollo (I+D). Y ésta es una proporción creciente, puesto que en 1995 el personal dedicado al marketing sólo era un 12% mayor que el ocupado en I+D, que incluso ha descendido ligeramente desde entonces (Sager y Socolar, 2001).

Y aquí otro viínculo interesante:

Gene Patents Are Sabotaging the Future of Medicine